En dialogo con
Carlos Ojeda para para Pulso de Radio por la Constructora 103.3, la Lic.
Virginia Gallardo, trabajadora del Parque Nacional Lanín y delegada gremial de
los trabajadores del parque, compartió su inquietud respecto a las nuevas
reglamentaciones que desregulan la actividad turística en las áreas protegidas.
Gallardo, quien también es licenciada en turismo, enfatizó que estas medidas no
solo impactan negativamente a los guías profesionales, sino que también ponen
en riesgo la seguridad de los visitantes y la conservación del medio ambiente.
Desde el 26 de marzo, se implementarán
normativas que permitirán a los turistas acceder a los parques nacionales sin
la obligación de contar con un guía habilitado. “Esto no beneficia en absoluto
a las áreas protegidas. La posibilidad de que los visitantes se desplacen sin
un profesional puede resultar perjudicial no solo para ellos, sino también para
el entorno natural”, afirmó Gallardo. La guía profesional, según ella, es
esencial para garantizar que los turistas reciban información adecuada sobre
cómo comportarse en un área protegida, así como para fomentar la conservación
de los recursos naturales.
Gallardo destacó que los guías de turismo
son fundamentalmente el vínculo entre la Administración de Parques Nacionales y
los visitantes. “Son quienes multiplican los mensajes de conservación y educan
a los turistas sobre la importancia de respetar el medio ambiente. Sin ellos,
el riesgo de comportamientos inadecuados aumenta considerablemente”, explicó.
La precarización laboral de los guías
también fue un punto crítico en su explicación. “Muchos de estos trabajadores
son monotributistas que dependen de las excursiones para subsistir. La
desregulación profundiza esta precariedad, ya que les quita la posibilidad de
ejercer su profesión de manera digna”, advirtió. Además, subrayó que, al
permitir que cualquier persona pueda guiar sin la formación adecuada, se
desmotiva a los estudiantes de turismo que aspiran a trabajar en un sector que
históricamente ha sido regulado y protegido.
La profesional también se refirió a las
preocupaciones sobre la seguridad de los turistas que optan por explorar los
parques sin guía. “En terrenos montañosos y complejos, es fácil perderse o
enfrentar situaciones de riesgo. Los guías están capacitados para manejar
grupos, proporcionar primeros auxilios y contar con equipos de comunicación en
caso de emergencias. Sin su presencia, la seguridad de los visitantes queda
comprometida”, argumentó.
A medida que se aproxima la implementación
de estas nuevas normativas, los guías de turismo han organizado marchas en
varias localidades del país para expresar su rechazo. Gallardo mencionó que en
su relevamiento, se identificaron más de mil personas afectadas por esta
desregulación en solo unos pocos parques. “Esto es solo la punta del iceberg;
el impacto se sentirá en todo el sistema nacional de áreas protegidas, que
abarca 18 millones de hectáreas y emplea a aproximadamente 2,100 trabajadores”,
destacó.
A lo largo de más de un siglo, las
políticas de conservación en Argentina han convertido al país en un modelo a
seguir en Latinoamérica. “Retroceder en estas políticas es un gran perjuicio
para todos. No solo para los guías, sino para la integridad de nuestros
ecosistemas y la educación ambiental de las futuras generaciones”, concluyó,
instando a la comunidad a unirse en defensa de la conservación y el turismo
responsable.
La Lic. Virginia Gallardo finalizó su
testimonio agradeciendo a los medios por visibilizar esta problemática y
reafirmando su compromiso con la protección del Parque Nacional Lanín y de
todas las áreas protegidas del país. “Es un trabajo que nos apasiona y que
estamos dispuestos a continuar, pero necesitamos el apoyo de todos para lograr
un cambio real”, afirmó, dejando en claro que la lucha por un turismo
sostenible y responsable está lejos de terminar.